¿Seguro que vos no estás embarazada? Pregunta la señora María del Carmen Arostegui de Gorostiaga -Carmencita, para las amigas del té- a su empleada doméstica, Rosa Gómez, Rosa, para la señora María del Carmen y para la gente del barrio. No me digas que estás embarazada..., insiste Carmencita, que ahora se toma la cabeza y niega, Carmencita negadora y la Rosa que bien sabía que a la Señora le iba a molestar si ella se daba cuenta del bombo, entonces ahora es Rosa la que niega con la cabeza, la que explica que no señora, no se ande con cosas raras, que yo vivo sola y yo solita me atiendo, y Rosa que se atiende solita y de paso atiende a la familia Arostegui Gorostiaga y comensales varios, jura y se besa los dedos para que Carmen le crea. Estoy gorda nomás, aclara, y sirve las tostadas para Marcos Arostegui Gorostiaga, pilar del Etchecopar's Rugby Club, cocainómano social y perfecto armador de cigarritos de marihuana. Rosita, estas tostadas del orto están quemadas, hacé nuevas, y Rosita que corre a la cocina, se muerde los labios, mete panza para adentro -le pide perdón a un feto sin nombre- y sonríe para luego soñar el día en que los Arostegui Gorostiaga sean víctimas de un hecho milagroso, de justicia o psicópata-delictivo.-.
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